Constelaciones Familiares 

(En consulta individual o grupal).

Esta es otra de las herramientas que pongo al servicio de mis consultantes en mi práctica terapéutica.

Las familias funcionan como sistemas, cuyos órdenes muchas veces no entendemos, y se manifiestan en nuestra vida como patrones que se repiten, sin que aparentemente podamos hacer nada al respecto. Comprender cuál ha sido el orden que se ha venido manifestando, permite el acceso a uno nuevo, actualizándose así el sistema.

Los sistemas familiares actúan como un todo, como una mente grupal, y atraen lo que sucedió en el pasado repitiendo sobretodo lo que no fue resuelto a través del amor. Si de alguna manera lo que sucedió no se dignificó, se repite. Hay que reintegrarlo de alguna manera, hay que darle un lugar en el corazón para que el pasado pueda quedar atrás, y podamos pasar a otra cosa. La única medicina es la inclusión.

 

Con las constelaciones familiares podemos tener acceso a aquello que sabemos de nuestro sistema familiar, pero que “no sabemos que sabemos”. Este conocimiento tácito traído del inconsciente y sacado a la luz, permite desbloquear la imagen estática que teníamos, y la pone nuevamente en movimiento para que pueda ser elaborada finalmente, a la luz de una nueva conciencia.

Al explorar estas imágenes internas acerca de nuestras familias, descubrimos las dinámicas inconscientes que rigen nuestra vida. Al reconocerlas, podemos poner orden y salir de la implicación sistémica. Cuando sacamos del punto ciego ese patrón que se ha asumido como “ley de funcionamiento”, brotan de la conciencia sistémica misma, nuevas opciones de resolución.

Las constelaciones familiares entre otras cosas, nos facilitan la reparación interna de los vínculos fundamentales con padre y madre; así como la integración de las dos fuerzas esenciales: lo masculino y lo femenino en la creación de toda vida, y/o proyecto.

 

También nos facilita el acceso a temas familiares no resueltos del pasado, que siguen vivos en nuestro presente influyéndonos secretamente. Con las constelaciones familiares tenemos acceso al mapa de un sistema familiar en relación con un tema específico: de salud, económico, profesional, de pareja, etc.

Con esta herramienta multidimensional, podemos también descubrir qué lugar dentro del sistema hemos venido ocupando, porque sólo si ocupo mi lugar estoy a salvo y fluyo.

Como humanos cada vez más conscientes, podemos soltar lo que no es nuestro y asumir lo propio, y por ende tomar decisiones libres de las implicaciones inconscientes de nuestros ancestros. Al honrar el pasado tal como fue, tomamos nuestro lugar en la vida y facilitamos el encuentro con nuestra verdadera identidad, que está llena de maravillosos potenciales.

He podido ser testigo de la validez terapéutica de este abordaje, que para mí es como una cirugía existencial y así titulé el siguiente poema:

CIRUGÍA EXISTENCIAL

(Abajo puedes encontrar el link del audio).

“Amados ancestros que en mis células van,

mi vida cuenta su historia sin cesar.

En mi cuerpo se funden, me habitan,

registros de temas que no hay que olvidar.

Mostrando eventos que sin resolución están,

liberando secretos que ya no hay que callar.

 

Me despojo de vestiduras ajenas.

Ancestros los veo, ya las puedo ordenar.

Ocupando mi lugar, puedo moverme al compás,

Y desde ahí la realidad puedo transformar.

Miro con el lente ampliado, así veo aún más,

Es el observador quien al mirar corrige el andar.

 

 

Agonizo a mi pasado y al tiempo lo abrazo.

Honro a mis ancestros, ya no los reemplazo.

Ahora los veo y me acuno en su regazo.

Respeto mi casta y valoro ese lazo.

 

Inclinación vertebral que me sana,

honrar me hace humana.

Movimiento que integra cabeza y corazón,

actuando juntos traen comprensión.

 

Dejo de llevar sus cargas, para llevar sus dones,

ese es el regalo de hacerles honores.

Incluyéndolos, hay legados por montones.

¡Mi sistema amado!, unión de corazones.”

Antonia Regalado G

Canción “Dedicada a ellos” 

Le dedico esta canción a mis ancestros viajeros.

Que cruzando el charco de sus tierras partieron.

Y que se atrevieron a empezar de nuevo.

Porque sus almas sabían que había que marchar.

Esa valentía la llevo en mis venas.

Confianza en la vida a riesgo de todo.

Fortaleza inmensa, motor de ilusiones.

Ancestros errantes, grandes emigrantes.

Dedicada a ellos, a todos ellos.

Que lloraron cruzando mares.

Anhelando nuevos amores.

Dedicada a ellos, a todos ellos.

Enlazadores buscando mundos.

Conectando y abriendo rumbos.

Y con corazones, muy, muy grandes.

Y con mente abierta y un par de cojones.

Es el emigrante que a tumbos y golpes.

Finalmente entiende que el mundo es su patria.

Porque sus almas sabían que había que marchar.

Emociones opuestas, miedo y coraje en la maleta.

Aquellos que se fueron porque su mundo les quedó pequeño.

Enlazadores de mundos, sintiendo vida en otras tierras.

Que migran, que luchan, que rompen, sueltan y reinventan.

Que parten, se marchan; expansión con necesidad de integración.

Que sueltan, reinventan, con la confianza que todo estará bien.

Sin aparente arraigo ¡No, no, no!

No es desarraigo, es fortaleza.

No es desarraigo, es valentía.

No es desarraigo, es visión.

No es desarraigo, es confianza.

Antonia Regalado G

CANCIÓN EN AUDIO

juliortizCONSTELACIONES FAMILIARES